Oficialmente ya se puede decir: esto termino.
Se cierra la puerta de la Universidad para mi.
A pesar de que hay muchas cosas que no voy a echar de menos como los madrugones de principio de curso levantandose a las 6 de la mañana, la mala leche de Antomil cuando alguien llegaba tarde o hablabamos en clase, los consejos de Santos y sus animos, Juana y su rapidez para dar los apuntes, los cabreos constantes de la profesora de Contabilidad, la rapidez de Lorena para dar clase de Economia Mundial, los labios carnosos de algunas profesoras, ejem.... y como no, los nervios que aparecian con los queridos examenes, los "no me se nada", los examenes a veces en grupo, las ayuditas escritas....
Pero a pesar de todo si voy a echar de menos las caras dormidas del bus a las 7 de la mañana, incluida la del tio que siempre iba de malas, mi siestina matutina de media hora, los cotilleos y noticias de las 8 en la cafeteria antes de entrar a clase, el horoscopo del 20 minutos, que no se si podre sobrevivir sin él, la media hora de coche escuchando a Javier Cardenas, los dibujos de Joel cuando aparecia por clase, la barrera climatizada de Diego, el querido Foster de Luiso, el no aparecer de Croke por clase, los como lo llevais siempre de Samu, la mala leche de Julio, las una y otra mas preguntas de Luiso, las comidas en el Mac y los paseos de vamos a ir a estudiar y acabamos dando vueltas por Gijón, los parecidos razonables que se sacaban de clase....y muchisimas más cosas.
Pero por suerte, o por desgracia, llamenlo como quieran, esto se tiene que terminar. Lo que no puede ser, no puede ser y a pesar de los malos resultados y los malos presagios, me alegro de haberme equivocado, porque he conocido a personas que merecen la pena, y me han hecho pasar dos años increibles.
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